30 jul. 2009

El poema de Amor Loco...

Es que realmente puede
la ausencia de tus ojos
destrozar lentamente
mi pobre corazón,
o es que son esos tus labios
lejanos, temblorosos
los que me faltan siempre
en mis sueños dolorosos
o será tal vez tu vida
que me falta,
que me droga,
o será la necesidad inmensa
de dormir junto a ti.
Mi pena se desboca,
se abre,
se acrecienta,
rompe los diques muertos
de la serenidad,
es que tú eres
como el humo
de esos pitillos verdes
que aumentando silentes
tras de la oscuridad
cada vez van creciendo
cada vez crecen más
hasta transformarse
en droga
consumante,
mortal.
Así eres tú,
mi vida,
mi aire,
mi tortura,
mi dulce melodía,
mi muerte terrenal.
Déjame pues pensarte
desde el fondo de mi mente
para recapturarte
dentro de mis pensamientos
y besarte, besarte,
hasta morir por ti.
TIEMPO DEL TIEMPO
Cuánto tiempo
después de nuestra despedida
soportaré tus ojos
clavados
en el centro de mi vida.
Cuántas horas
pasaran eternas
hasta que el perfume de tus labios
se pierda en las distancias.
Cuántos minutos
latirán en mis oídos
los ecos asesinos
de tu cruel corazón
Y cuántos segundos,
cuántos segundos,
me pregunto yo
tardará mi imagen
en desaparecer de tu memoria ;
Tiempo del tiempo,
agonía mortal de mis angustias,
tiempo del tiempo.
Cuánta distancia
tendrán que recorrer los vientos
para borrar nuestras huellas de los caminos
y cuánta vida
y cuánta muerte
tardaré
para olvidarme de ti...

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